El precio de un diamante viene determinado por cinco criterios:
Color, pureza, talla, peso y forma.
Color
Los diamantes se catalogan de acuerdo con una escala de color que va desde la letra ‘D’ (totalmente incoloro) a la ‘Z’ (coloración amarilla). Joyería Elifer no trabaja con diamantes de coloración mayor que ‘I’, pues esto les resta brillo. Cuanto más claro es el color, más brillante es el diamante. La decisión sobre este aspecto es esencial a la hora de invertir en estos artículos de lujo. Las tres primeras categorías, ‘D’, ‘E’ y ‘F’, son incoloras, por lo que suelen ser las preferidas por los puristas. Las categorías ‘G’, ‘H’ e ‘I’ son casi incoloras. Estas coloraciones son las que solemos recomendar a nuestros clientes. Las categorías ‘J’, ‘K’, ‘L’ y ‘M’ dejan ver un color muy tenue. Son una buena elección si no quiere salirse de su presupuesto.
En realidad es muy sencillo. Cuanto más se acerque a la categoría ‘D’, más valor tiene el diamante. ¿Realmente se aprecia la diferencia entre un diamante de color ‘D’ y uno de color ‘K’? Lo cierto es que si lo comparamos con el ‘D’, el color ‘K’ no nos parecería demasiado brillante, pero si se observan desde la distancia, resulta mucho más difícil diferenciarlos. La mayoría de la gente no es capaz de diferenciar el color ‘D’ del ‘G’ cuando ven el diamante engastado en la joya. Si usted es de los que sólo se conforma con lo mejor, el ‘D’ es su color; pero no se sorprenda si una categoría inferior de diamante tiene un aspecto similar.

Pureza
La mayor parte de los diamantes presentan imperfecciones llamadas inclusiones. La escala de pureza se basa en el número y la visibilidad de dichas inclusiones. En las siguientes ilustraciones podrá observar cómo funciona la escala.
En resumen, cuantas menos inclusiones, más valor tiene el diamante. ¿Realmente se aprecia la diferencia entre la categoría ‘IF’ (sin defectos internos) y la ‘VS1′? No sin la ayuda de una lupa (e incluso con ella, la mayoría de nuestros clientes tienen que esforzarse para ver las inclusiones de un diamante de categoría ‘VS1′). Tanto si adquiere un diamante sin defectos como uno de la categoría ‘VVS’, el aspecto a simple vista será el mismo. Se puede empezar a apreciar la diferencia en el brillo cuando se compara un diamante de pureza ‘SI’ con uno de pureza ‘I1′ o ‘I3′, puesto que este último no tiene un aspecto tan cuidado. La mayoría de la gente no es capaz de diferenciar un diamante de pureza ‘IF’ de otro de pureza ‘VS2′ cuando lo ven engastado en la joya. Aunque indudablemente resulta muy tentador poseer un diamante perfecto, el aspecto de uno de una pureza ‘VS2′ es igual de impresionante.

El diamante perfecto
Un diamante perfecto es aquél que no presenta inclusiones visibles con lupa de 10 aumentos.
VVS1
Las inclusiones ‘VVS1′ son muy difíciles de ver usando una lupa de 10 aumentos, por lo que para ellas empleamos una lupa de 63 aumentos. Incluso un tasador de diamantes tendría que esforzarse para encontrar una inclusión ‘VVS1′ con una lupa.
VVS2
Las inclusiones ‘VVS2′ tampoco son fácilmente visibles con una lupa de 10 aumentos. Como en el caso de la categoría ‘VVS1′, es necesaria una formación especializada en gemología para poder apreciar las inclusiones, incluso usando una lupa.
VS1
En el caso de la categoría ‘VS1′, las inclusiones resultan difíciles de ver si uno no es tasador de diamantes. Con una lupa, es posible que algún aficionado pueda ver las inclusiones, pero la mayoría no será capaz.
VS2
En los diamantes de categoría ‘VS2′, resulta fácil ver las inclusiones usando una lupa, pero no son apreciables a simple vista.
SI1
Las inclusiones de los diamantes de categoría ‘SI1′ no suelen ser muy difíciles de apreciar cuando se examinan con una lupa, pero normalmente no son visibles al ojo humano.
SI2
La categoría ‘SI2′ está a medio camino entre los diamantes ligeramente marcados y los muy marcados. Se trata de diamantes que contienen inclusiones fácilmente visibles con una lupa y limitadamente apreciables a simple vista.
I1
Estos diamantes suelen contener inclusiones de cierto tamaño y gravedad. Algunas de ellas pueden apreciarse incluso sin lupa.
I2-I3
La categoría ‘I2′ se refiere a los diamantes con inclusiones potencialmente dañinas que pueden afectar a su belleza y durabilidad, evidentes incluso para el ojo inexperto. Los diamantes pertenecientes a la categoría ‘I3′ presentan inclusiones de tal gravedad que su estado es muy quebradizo, tanto como para comprometer su belleza y consistencia. Todos los diamantes cuentan con un nivel de calidad, y éste es el más bajo.
Peso
El peso de un diamante se mide en quilates. Un quilate (qt) equivale a un quinto de un gramo. Un quilate se divide en 100 puntos, de modo que un diamante de 50 puntos equivale a medio quilate. Los diamantes de gran tamaño son menos frecuentes, por lo que su valor se incrementa cuanto mayores son. Un diamante de medio quilate tiene un diámetro aproximado de 5,2 mm; uno de un quilate, 6,5 mm; y uno de dos quilates, 8,2 mm.
Aunque el peso de 0,50 quilates es la mitad del de un diamante de un quilate, la diferencia de tamaño es sólo del 25%. Esto se debe a que la mayor carga de peso de un diamante se encuentra en la parte inferior de la piedra.
Talla
Los diamantes pueden tallarse en una gran variedad de formas.
Las más populares son la talla redonda brillante, la talla esmeralda rectangular y la talla princesa cuadrada.
Proporciones / simetría
En los certificados expedidos por el HRD, al diamante se le asigna una categoría llamada “proporciones” referida directamente a la talla del diamante. La escala consta de tres categorías: inusual, buena y muy buena. Se refieren a la relación entre las distintas partes de la piedra, como la anchura con relación a la profundidad del diamante, y el porcentaje de la superficie de la tabla (la cara plana en la parte superior de la piedra) con relación a la anchura del diamante. Si estas relaciones no son las óptimas, la luminosidad y el brillo del diamante se ven afectados y se pueden producir efectos visuales no deseados. Es la combinación de la naturaleza y la repercusión de estos efectos la que condiciona la categoría final del diamante.
En los certificados GIA, al diamante se le asigna un categoría de simetría concerniente a la relación entre las distintas partes de la piedra descritas individualmente, algo similar a la categoría “proporciones” del HRD.
La valoración mínima que acepta Joyería Elifer en ambos certificados es “buena”, reflejada en la opción “normal” de la categoría “Proporciones / Simetría” de nuestro sitio web. Los diamantes con una valoración superior a la denominada “normal” corresponden a la opción “superior”.
Normalmente recomendamos una talla “superior” frente a una talla “normal”, puesto que la diferencia es más evidente al ojo humano que, por ejemplo, la que existe entre la pureza ‘VS1′ y la ‘VS2′.



